18 de noviembre de 2009

Sin desánimo

Hola a todas y todos mis queridos compañeros de curso.

A pesar del infortunio que me persigue, no cabe en mí el desánimo a abandonar el camino que todos hemos empezado a andar, y en el cual yo he tropezado. Sólo espero que quienes tienen que decidir mi continuidad sean benévolos conmigo y me permitan seguir, aunque sea desde mi lecho de dolor, aprendendo el maravilloso arte de ordenar el conocimiento. Se que con vuestra ayuda podré ponerme al día, aunque no pueda disfrutar de vuestra compañía, a la que ya había empezado a volverme un poco adicto, a cada uno a su manera.

Se que me echáis de menos, y deseáis que me recupere pronto y satisfactoriamente, y es algo que os agradezco infinitamente.

Espero en las sucesivas horas me comuniquen la gravedad de mi mal, que todos esperamos sea la menor, y que pronto podamos vernos.

Independientemente a todo esto, os deseo lo mejor tanto en este curso como en el resto de vuestras aventuras laborales, oposiciones y demás.

Un fuerte abrazo, todos juntos en círculo.

G.

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